A través del tacto nos comunicamos con un lenguaje no verbal, nos
interrelacionamos cada ser con sus singularidades. Únicos. Captores en la piel nos van dando información del medio y nos van guiando.
Vamos creando nuestro campo sensorial, nuestro abecedario corporal.
Alumnos con los que trabajé durante años me suelen decir que ampliaron la conciencia corporal. Al cerrar los ojos abrimos canales internos de conocimiento, vamos poniendo una lupa sobre cada milímetro del cuerpo. Resignificamos algo que viene de fábrica en cada uno: La propiocepción (cepción: sensación, propio: interna o íntima) Ésta actúa como mecanismo de defensa ante movimientos que puedan lesionar. Es la capacidad de nuestro cuerpo de ubicar la posición de las articulaciones en todo momento. Es la posibilidad que tenemos de conocer nuestra postura con los ojos cerrados. Las dos cualidades que definen una buena propiocepción son: que sea ajustada (ser conscientes de las variaciones más finas de la posición) y que sea rápida (poder obtener esta información en movimientos con gran aceleración)
Por eso, en Pilates mediante ejercicios de inestabilidad nos desafiamos, ampliando la percepción interna. Este sistema propioceptivo nos da la información sobre el funcionamiento de los músculos, de los tendones y las articulaciones, de forma coordinada unos con otros. Participa en control del equilibrio, coordinación de ambos lados del cuerpo, manejo de objetos. El desarrollo de este saber (de este sabernos), se vuelve infinito en la medida que profundizamos, encontrando más posibilidades en el manejo del cuerpo.
Cuando recién conozco a un alumno le digo que lo más importante es esa escucha, más que lo que el instructor pueda decir para guiarlo, porque la información que el cuerpo le da, es ese saber que ya está en cada uno.
Iris Halminton afirma que:
Cuando prestas atención interna a tu cuerpo en movimiento, obtienes una información personalizada e individualizada. Los bailarines deben adquirir esta información porque usan sus cuerpos para comunicarse, y cuanto mejor comprendan sus propios sentimientos y sensaciones, mayor será su capacidad de expresión.
