Cada clase de Pilates puede ser un nuevo descubrimiento de cosas por trabajar y virtudes por
potenciar, así es, durante las primeras clases puedes hacer una clara autoevaluación de tu
elongación, de tu control corporal, de la fuerza muscular, de este modo lo puedes plantear como un
desafío.
Con el pasar de las clases y tu trabajo constante puedes sentir claros avances tanto en clases, como
en lo cotidiano, comprobando que lo que parecía casi imposible, no lo es.