¿Para qué? y luego se me fueron apilando más preguntas.
Aprender una técnica te da herramientas, a través de secuencias y ejercicios afinas tu instrumento, el cuerpo.
Pero, ¿se enseña "a expresar", en las clases de danza? ¿Es posible enseñarlo?
Aprender una técnica te da herramientas, a través de secuencias y ejercicios afinas tu instrumento, el cuerpo.
Pero, ¿se enseña "a expresar", en las clases de danza? ¿Es posible enseñarlo?
¿Hay espacio para indagar en los sentidos?
¿La técnica libera o crea ataduras? ¿Copiamos formas?¿Hay tiempo de buscar la manera más orgánica y singular de hacerlo?
Veo que además se generó un circuito de concursos, y también me pregunto si en el arte, se puede objetivar y premiar a uno u otro bailarín como si fuera un deporte competitivo.
La danza es mi gran maestra. De ella aprendí a valorar los errores, la nobleza de la perseverancia, el respeto y el cuidado de mi persona. Que al frustrarme, crecía. A focalizar en mis objetivos. A disfrutar de la danza de otros bailarines, a admirar.
Lo que más me enseña es a meterme en mi, a escucharme. A saber esperar cuando no es el momento. A insistir.
Es mi refugio, mi presente, dónde fui teniendo más certezas que dudas de cómo pisar, girar, disminuir la velocidad, suspender, caer y saber dónde parar.
En la fantasía de volver a nacer siempre digo que elegiría este mismo camino.
Cuando me siento en una butaca y comienzan a sonar las notas de una orquesta, las escucho con el cuerpo, no puedo otra cosa que imaginarlas en movimiento. Por eso bailo.
¡¡Gracias a la danza!!
Laura Spagnolo.
Veo que además se generó un circuito de concursos, y también me pregunto si en el arte, se puede objetivar y premiar a uno u otro bailarín como si fuera un deporte competitivo.
La danza es mi gran maestra. De ella aprendí a valorar los errores, la nobleza de la perseverancia, el respeto y el cuidado de mi persona. Que al frustrarme, crecía. A focalizar en mis objetivos. A disfrutar de la danza de otros bailarines, a admirar.
Lo que más me enseña es a meterme en mi, a escucharme. A saber esperar cuando no es el momento. A insistir.
Es mi refugio, mi presente, dónde fui teniendo más certezas que dudas de cómo pisar, girar, disminuir la velocidad, suspender, caer y saber dónde parar.
En la fantasía de volver a nacer siempre digo que elegiría este mismo camino.
Cuando me siento en una butaca y comienzan a sonar las notas de una orquesta, las escucho con el cuerpo, no puedo otra cosa que imaginarlas en movimiento. Por eso bailo.
¡¡Gracias a la danza!!
Laura Spagnolo.

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